Enseñar desde la creatividad.
lectura motivacional sobre la enseñanza musical de manera creativa.

Aprender música desde la creatividad.
Hace más de siete años tomé una de las decisiones más radicales de mi vida: soltarlo todo para volver a ser estudiante.
En ese entonces, acababa de terminar mi carrera como productor musical y las cosas marchaban bien. Tenía varios trabajos que amaba: era profesor universitario en la Uniminuto, enseñaba en una academia, en un jardín infantil, daba clases particulares y lideraba proyectos con varias agrupaciones.
Construir esa estabilidad me había costado años, y decidir dejarla atrás me tomó casi doce meses de dudas. Sabía lo que venía: ya había vivido en Argentina y conocía el peso de la soledad, el choque cultural y el vacío de estar lejos de la familia. Pero tenía una idea fija en la mente: quería componer y dominar la academia para hacer música correctamente.
El precio (y el premio) de la libertad
Si me preguntaran si lo volvería a hacer, la respuesta es un "sí" rotundo. No solo por la formación en una de las mejores universidades de Argentina, mi amada Universidad Nacional de Córdoba ( UNC)sino por la lección de vida: el desprendimiento. Aprender a soltar la supuesta "seguridad económica" me enseñó que lo único seguro es la muerte, y que el conocimiento es la única llave que abre la puerta a algo que no tiene precio: la libertad.
Libertad de poder:
- Manejar tu propio tiempo.
- Ayudar más y mejor a las personas.
- Enseñar desde la creatividad, extrayendo lo mejor de cada ser humano.
- Descubrir, junto al alumno, de qué es capaz de hacer y de darle herramientas para que pueda desarrollar su creatividad y así tener un resultado acorde a sus gustos.
Enseñar más allá de la imitación
Mi enfoque hoy se centra en enseñar desde las necesidades propias del alumno. No hay nada más gratificante que terminar una clase y que el estudiante te diga: "Profe, el tiempo se fue volando porque la pasé increíble y aprendí de verdad".
Para lograr esto, entiendo que la enseñanza musical tiene pilares innegociables:
- La Técnica: Fundamental para cuidar el cuerpo, evitar lesiones y lograr un sonido pulido y agradable.
- La Teoría: El lenguaje que permite analizar, comprender y desarrollar la intuición y el buen gusto musical.
- Los Valores: La disciplina, la paciencia, la perseverancia y, sobre todo, la resiliencia ante el fracaso. En la música, como en la vida, a veces hay que pasar por la "licuadora" para salir fortalecidos.
- El gusto y el placer: si no haces lo que haces con gusto y placer…no hay nada que hacer.
El peligro del "camino corto"
Hoy vivimos en la cultura de la inmediatez. Muchos adultos y jóvenes quieren resultados ya, sin disfrutar el proceso. Esto ha llevado a muchos docentes a caer en el error de enseñar solo por imitación.
No me malinterpreten: la imitación es un paso importante, pero es solo un paso. He recibido alumnos frustrados que tocaban piezas complejas de grandes maestros, pero que no recordaban nada ni entendían qué estaban haciendo. Es agotador sentir que tienes que empezar de cero después de años "estudiando".
El Método: Crear para Aprender
Aquí es donde aplico mis años de estudio como compositor. Aprender a leer partitura, leer obras complejas de otros compositores o incluso la música que no es considerada académica ( pop, jazz, baladas y un gran etc.)puede ser frustrante, pero si el alumno crea su propia música, el juego cambia.
Cuando el estudiante inventa sus propios ejercicios para activar la técnica o escribe su propia canción:
- Surgen preguntas reales.
- El interés se dispara.
- La memoria musical se fortalece.
Lo que hoy empiezan siendo dos compases entendidos a fondo (ritmo, melodía, fraseo), mañana se convierte en una hermosura de canción propia. No hay palabras para describir la satisfacción de crear algo tuyo, música nueva que el mundo necesita.
Y no solo creas nueva música, experimentar que, con los conocimientos adquiridos desde las necesidades propias del lenguaje musical,es mucho más simple y rápido poder entender, memorizar, analizar e interpretarla música de tus autores preferidos.
¿Te unes a la experiencia?
Ver a un estudiante desarrollarse como persona y artista hace que cada sacrificio que hice en el pasado valga la pena. Es una pequeña llama que no se apaga, sino que se propaga.
Si quieres experimentar el aprendizaje de la música desde la creatividad y con bases sólidas, desprenderte de rutinas que no te sirven a desarrollarte, no dudes en contactarme. ¡Hagamos música juntos!